Fabrican máscaras con impresoras 3D para donar a los hospitales Cetrángolo y Cordero

Fabrican máscaras con impresoras 3D para donar a los hospitales Cetrángolo y Cordero

Viven en zona norte y fabrican máscaras para donar al personal de la salud en el Hospital Cetrángolo de Vicente López y en el Cordero de San Fernando. Crean las máscaras con impresoras 3D con diversos materiales plásticos y las donan.

Frente a la pandemia que sufre nuestro planeta aflora el ingenio y la solidaridad. Es así como diversos emprendimientos que trabajan con impresoras 3D se han ofrecido para confeccionar máscaras para personal de la salud que atiende a pacientes con enfermedades infecciosas como el Coronavirus.

El primer grupo de emprendedores lo conforman Matías Iolli, Florencia Tradito, Paula Debenetto y Nicolás Lopez, quienes son dueños de las pymes Tuplayer3d, Nilo3d y DeliPrint3d. Por su parte, Raúl Gillig es vecino de San Fernando y junto a siete amigos se ofrecieron a realizar máscaras que serán donadas al Hospital Cordero. Y la ex jefa de Ginecología del Hospital Castex, Ruth Weinberg, también se ofreció a entregar máscaras especiales para la atención a los casos de gravedad.

“Yo estoy en un grupo de impresión 3D, tengo una máquina solamente, y un muchacho se contactó conmigo desde Olavarría para facilitarme un archivo con el que se pueden diseñar máscaras de protección. Luego de eso, una enfermera del Hospital Cetrángolo de Vicente López nos pidió si le podíamos fabricar una y fue en ese momento cuando junto con mi novia y con colegas amigos se nos ocurrió empezar a elaborar las máscaras para distribuirlas de manera gratuita en los hospitales de la zona”, relató Matías Iolli, un joven emprendedor de 30 años oriundo de Munro.

“A partir de esto, colegas y amigos nuestros se sumaron a compartir sus máquinas con nosotros y nos asociamos para poder llevar adelante esta iniciativa”, señaló Matías, que es titular de la pyme Tuplayer3d y trabaja a través de Instagram junto a su novia Florencia, que es del barrio de Olivos. A la cruzada solidaria se sumaron entonces las firmas de Nicolás, de Nilo3d en Villa Adelina y de Paula, de DeliPrint3d en Villa Ballester. “Ellos son los que verdaderamente están llevando a cabo este sueño porque son los que más máquinas tienen”, se encarga de repetir una y otra vez el joven emprendedor.

Todo lo que se dona a cualquiera de las tres firmas va a parar a un fondo común destinado a la compra de materia prima para fabricar las máscaras. Primero empezaron donando los elementos de protección al Hospital Cetrángolo de Vicente López pero luego de un llamado desde el Hospital Cordero de San Fernando, decidieron hacer extensivo su trabajo también a ese instituto sanitario. Entre los tres comerciantes tienen un total de 15 máquinas que están imprimiendo vinchas las 24 horas del día. Al mismo tiempo, recolectan dinero de amigos y vecinos para poder adquirir los materiales.

Matías precisó que “las máscaras son un complemento muy eficaz para acompañar al antifaz y el barbijo. Sobre todo para los médicos y enfermeros que son los más expuestos”.

En relación a la forma de conseguir el material, Matías explica: “Por el momento trabajamos con los materiales que tenemos. Le pedimos colaboración a la gente para después poder reponerlos. En cuanto al acetato conseguimos una empresa que nos dona 100 kilos. Mientras tanto los hospitales Cetrángolo y Cordero nos están mandando placas radiográficas para adaptarlos a la máscara”.

El Hospital Cordero como motor de vínculos

El Hospital Provincial Petrona V. de Cordero ubicado en San Fernando es uno de los establecimientos sanitarios que, no sólo recibe máscaras fabricadas por estos emprendedores, los vinculó con una empresa que dona el acetato necesario para trabajar y recibe material específico que aporta una médica que fue jefa de ginecología del Castex.

El director ejecutivo del Hospital Cordero, Juan Delle Donne, expresó: “Nos contactó Matías para ofrecernos hacer las máscaras. Nosotros le mandamos placas radiográficas y ellos las adaptan. También, Raúl, que es vecino de San Fernando nos va a estar haciendo máscaras en 3D que también las entregará gratis y la ex jefa de Ginecología del Castex de San Martín nos entregará 12 máscaras por semana para lugares críticos, guardia y UTI”, afirmó Delle Donne.

Raúl Gillig es de San Fernando. Con siete amigos que trabajan con impresoras 3D también se puso a colaborar: “Somos un grupo de amigos. Con los materiales que nos quedó quisimos colaborar”. Él explicó que algunos trabajan en el negocio de las impresoras 3D, otros lo hacen por hobby y otros como un extra a los trabajos que tienen.

“Nuestra idea es dar una mano de la forma más anónima posible, no es nuestro objetivo figurar. Creemos que no es un momento para lucrar. Sabemos la gravedad de la situación, algunos trabajamos en el área de salud y entendemos lo que se viene”, explicó Raúl e indicó que entre los siete amigos tienen 12 impresoras trabajando “para el Hospital Cordero y queremos ver si nos podemos extender a Tigre”.

Por su parte indicó que “los que tengan impresora 3D y quieran colaborar son bienvenidos. También aquellos que puedan aportar acetato. En este momento es el material que necesitamos y las librerías están cerradas para comprar”.

Raúl se encargó de dejar en claro que se trata de un aporte solidario y no tiene trasfondo lucrativo. Por eso no quiere mencionar las pymes que trabajan en este momento en la causa. Para aquellos que quieran aportar con su impresora o donar acetato dejamos el contacto de Raúl Gillig 11 4169-2421 y de Gonzalo Lembo 11 3802-4097.

La cadena que faltaba: el acetato

Mariano Chingotto es uno de los que no dudaron en sumarse y donar acetato. “Dirijo una pequeña empresa (3ntropy Technologies) de Ingeniería en Telecomunicaciones, Desarrollo de Software y prontamente Biotecnología Molecular, carrera que la cual varios de nosotros estamos estudiando. Me llegó por whatsapp una imagen pidiendo ayuda con material plástico a través de Maria Eugenia Chingotto y Daniel Pereyra”, explicó Mariano.

Y agregó: “En mi niñez mi madre, María Antonia Brugaletta, tenía un pequeño emprendimiento de termo sellado y contacté a uno de sus distribuidores ya retirado, el Sr. Ruben Gonzales. Desde él, surgió la recomendación de llamar a Mónica Rizzo, quien representa la empresa Cordillera Products SA, y convenimos la realización de la compra/donación del material que estos chicos necesitan para completar los pedidos”.

De un momento a otro se armó un grupo de whatsapp que nuclea a quienes aportan el acetato, los emprendedores que confeccionan con las impresoras en 3D y los directores de los Hospitales Cetrángolo y Cordero. El único requisito es que se fabriquen para ambas instituciones sanitarias y que se agregue al Garrahan. Además, claro está, que las mascarillas sean todas donadas.

“Se seguirá proveyendo PVC. La realidad es que hoy el problema no es el dinero, eso se consigue (siempre gente invierte o dona); lo que muchas falta es el saber en que y como colaborar. El pueblo argentino siempre es uno de los más solidarios en épocas de crisis de salud, solo hay que ayudarlos a ver el camino de como aportar y sumar”, indicó Mariano.

Y además solicitó que aquellos que puedan aportar material se sumen. “Mucha gente puede ayudar, solo hay que mostrarle como”, expresó.

Finalmente destacó: “Espero desde mi lugar poder acompañar todas estas iniciativas ayudando con la organización y los recursos económicos de manera transparente y efectiva. La velocidad que esto toma es muy veloz”.

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